lunes, 13 de julio de 2015

LEADVILLE 50. SILVER RUSH RACE, MTB

Hace más de 2 años, a Ro le prestaron los de Ciclozona, unos CD´s de videos de bicicleta, de esos que ponen en la tienda. Un día vimos el de la carrera LEADVILLE 100, y la verdad es que me marcó, la cara de satisfacción de la gente en la llegada y el discurso motivador del tipo que organiza estas carreras. Entre otras cosas él dice: "YOU´RE BETTER THAN YOU THINK YOU ARE. YOU CAN DO MORE THAN YOU THINK YOU CAN" (Ken Chlouber). Y es que para mi, la mayoría de las personas nos subestimamos, y es en retos que te pone la vida o que uno se pone en la vida, que te das cuenta de lo que en verdad eres capaz de hacer. Así que, mientras Ro soñaba con el Cape Epic y otras carreras, yo soñaba (y aún sueño) con Leadville 100. Entonces el año pasado, usando mi preciado cupo CADIVI, me inscribí en Leadville 50, desde Caracas. Pero con el cuento de los pasajes y de que estaba con otros proyectos (como mudarnos) en mente, al final no pude correrla.

Por una serie de eventos afortunados, terminamos viviendo cerquita del pueblo de donde se realiza esta carrera. Hace un año, cuando conocimos a Erik Fuhrmeister (a través de Lalo y Mariana), este también se entusiasmó y ambos decidimos correr Leadville 50. Erik, es parapentista, excursionista y practica ciclismo de montaña desde hace muchos años, pero no había estado en una carrera de MTB formalmente sino hasta ahora. Para hacer las cosas bien, Erik empezó a entrenar como se debe. Cambió de hábitos, bajó de peso, y se organizó para seguir un plan de entrenamiento apoyado por Carla, su esposa. Y este fue el primer fiebrúo que se inscribió apenas abrieron las inscripciones en enero. Una de las anécdotas es que cada vez que Erik salía a entrenar, Alex su hijo, al principio lo llamaba monitoriándolo y luego lo empezó a seguir por GPS, pendiente de su papá, hasta que llegaba. Alex es su mayor admirador.

Yo en cambio, esperé hasta mediados de febrero para inscribirme, lo hice como autoregalo de cumpleaños. La verdad es que yo de atrevida me quería inscribir en Leadville 100 de una vez, pero por consejo de Ro, me recomendó que hiciera la de 50 millas primero. Pues resulta que ni que hubiera querido, puesto que para Leadville 100 entras por haber hecho otras carreras clasificatorias o por Lotería. Pero la Lotería a su vez, está influenciada por tu trayectoria como ciclista, tu curriculum deportivo. Es así como Ro decide aplicar a la Lotería, pensando en que ya que es un clásico y que esta cerca, por qué no correr Leadville 100, y al final ¡entró!. Quedamos en apoyarnos mutuamente en la carrera del otro.

Por otro lado, Ro a principios de año tuvo un accidente y se torció el ligamento "ACL" de la rodilla hasta romperlo. Por lo que tuvo que superar una operación en marzo y una larga terapia. Después de bastante entrenamiento y obstáculos superados por parte de los tres, el 9 de julio en la noche salimos Erik, Ro y yo vía Leadville. Leadville es la ciudad con el récord de tener la mayor elevación de todo Estados Unidos (3094 m sobre el nivel del mar), es por esto que decidimos irnos en la noche del jueves para ir aclimatando.


Saliendo, cortesía de Carla 
Campamento, cortesía de JJ


El viernes desayunamos dos arepas cada uno en el campamento (dos ruedas de camión), luego nos fuimos a retirar el material y a una rodada de aclimatación. Resultó que para Erik, dos arepas de ese calibre lo dejó atragantado por varias horas, su estómago ya es más pequeño y su duodeno no esta acostumbrado a esos trotes, así que buscamos el material y tuvimos que caminar un buen rato para que Erik bajara esas arepas.
Ruedas de camión (El Jorobado de Leadville)



El ambiente de Leadville era alucinante, es un pueblo pequeño y antiguo, que se resume a una calle principal, montañas y lo que antes eran minas. Su principal actividad solía ser la minería, pero ahora pareciera que es el ciclismo de montaña y los ultramaratones (http://www.leadvilleraceseries.com/). En esa calle habían más de 3 tiendas de bicicletas, además por el verano, había un "stand" de Specialized, con bicicletas "DEMO" y en donde ofrecían oxígeno de sabores, por sesiones de 15 minutos para los que querían. Por lo que nos sentamos a bajar esas arepas atravesadas de Erik con oxígenoterapia.

Oxígenoterapia














 Más tarde, hicimos un reconocimiento de la ruta en carro, Ro fue nuestro guía y nos llevó manejando hasta algunos puntos emblemáticos de la carrera. Se fue ilusionando y animando hasta que finalmente, se decide inscribir en la carrera, a sabiendas de que tenía lo que se necesita y que nosotros teníamos lo que íbamos a necesitar en la ruta.


Reconociendo la ruta




Así que terminamos ese día, tomando té los tres con un mapa antes de dormir y decidiendo estrategias de carrera. Esa noche más tarde, llegó Raquel y Juan Jacobo con sus hijos a acampar con nosotros, para al día siguiente darnos ánimos y ser parte del equipo de apoyo.

Al día siguiente, nos preparamos y nos fuimos Ro, Erik y yo a la salida. Estaba haciendo frío por eso me puse el uniforme abajo de un montón de ropa que me quite media hora antes de la carrera. Calentamos caminando en la subida donde comienza la carrera. Porque en esta carrera no comenzamos rodando, comenzamos cargando la bicicleta, entre cientos de personas por un barranco pa´rriba. Después de unas palabras del organizador de la carrera, entre las que estaban: "You´re better than you think you are. You can do more than you think you can". El himno nacional de E.E. U.U., un tiro al aire, ¡y a correr!.

Minutos antes de salir

Cuando llegas arriba, el gentío montándose en las bicis y entrando en el track que después se volvió singletrack y con el, un embudo. Yo corrí con la bandera de Venezuela, Estados Unidos y la de Colorado en el morral, en ese orden. Y la gente me preguntaba que de dónde era esa bandera. Hasta la milla 10 (16 km aprox.), subías en paralelo a un río, los paisajes iban mejorando con las millas, la gente dispersando y agarrando su paso y cada vez se volvía más fácil agarrar ritmo.  Esta carrera de 50 millas (en realidad un poco menos) vas de un punto A a un punto B y te regresas. El punto de corte en el punto medio era de 4 horas y media (a los que llegaran en más de ese tiempo no los dejaban seguir) y el punto de corte en la meta era de 8 horas (a los que llegaran después entraban fuera de clasificación y no te daban medalla de "finisher").


-"Se me salió la cadena", dijo Erik desde atrás cuando me alcanzó de nuevo. Seguimos por un camino ancho lleno de raíces y Erik se fue adelante. Algunos riachuelos y muchas rocas. Me sentía súper bien hasta un punto donde todo el mundo se bajó a empujar la bicicleta, esa parte se me hizo lenta y cansona. En una de esas medio alcanzo a Erik, y le ofrecí: AREPA. Ahí mismo se fue adelante, en varios puntos volvía a encontrar al gentío cargando la bici y uno entraba por inercia a esa procesión, en donde se perdía el ritmo y el aliento. Poco a poco me daba ánimo, pero la verdad es que iba lento, más lento de lo que quería. En eso me sorprendió un Sr. con sombrero gritándome y unos niñitos corriendo, eran Juan Jacobo y Raquel dándonos ánimos.

En la carrera subes 4 veces a 12000 pies de altura (3657 m), el terreno era de grava, roca, raíces. Era técnico pero sobre todo era quebrado, no encontrabas nada plano. Estuvo señalizado con banderines, y en dos puntos de control (millas 13 y 24) había comida, frutas, geles, etc. Como los competidores se tenían que devolver por el mismo camino, los punteros tuvieron que enfrentar a la multitud en contra. Sin embargo, por donde yo iba, se escuchaban los gritos de: "RIDER!" cada vez que venía uno, y todos se apartaban. Con los primeros 10 me pareció emocionante, era como si viniera una ambulancia, todos se apartaban. Pero pronto venían más y más y fue bastante engorroso tanto para los que iban como para los que venían, pero era parte de los retos de esta carrera.  El nivel tanto de los hombre como mujeres era altísimo, y aquí todo el mundo baja bien, es increíble. 



tomado de http://www.leadvilleraceseries.com/
JJ y Ro (cortesía de Raquel)


Bajada y subida, subida, subida y bajada ...y así esa primera parte hasta el punto medio de la carrera se me hizo eterna. Cuando por fin llegué, veo a Erik hablando con su familia que lo esperaba en el punto medio, y todos animándome. Carla, Alex y Oli con su pancarta. Ahí me atraganté el mejor sandwich de mantequilla de maní y mermelada de mi vida, agarré un par de geles más para el regreso. Y me decidí a darle con todo. Estaba en la mitad de la ruta y llevaba 3 horas 45 minutos. Normalmente regresando como vas más cansado te tardas más, así que estaba peligrando.

Antes de empezar mi carrera, tenía dos metas la primera terminarla antes de las 8 horas y la segunda, quedar en la primera mitad de mi categoría para tener más chance para clasificar para Leadville 100. Pero en la mitad de la ruta ya me di cuenta, que por lo que tenía que luchar, era por terminarla (que de vaina me daba tiempo). Así que me puse las pilas y empecé a dejar lo que tenía, pedaleando. Se me pareció mucho a las rutas del páramo, sobretodo a la que hicimos con Melba y Jaime en el 2012 de Mifafi-Caja Seca y de altura se sentía muy parecido. Yo solo sentí un dolorcito de cabeza, pero de resto me sentí bien con la altura.

De regreso trataba de dar pasos más largos cuando tenía que bajarme a empujar, al final de una de esas subidas todavía estaban Juan Jacobo y Raquel, para darnos un segundo aliento y Diego y Catalina nos sonaban la campana, es increíble como esas cosas inyectan fuerza, que no sabes que tienes. Había un trayecto largo de una carretera de grava en donde pude agarrar buen ritmo,  y luego comenzó la bajada larga, que a mi me pareció un "rock garden" de principio a fin. Después de un último laberinto entre árboles, llegué a la meta a las 7 horas 04 minutos (19/24 en la categoría), feliz de terminarla, y porque ya no aguantaba el fundillo. Y lo más bonito fue que a pesar de estar lejos de Caracas, no solo estaba Ro (mi mayor motivación) en la meta sino Nahysa, Konrad y su bebé Ela Zuni de un mes, con la abuela Gladys. Carla con los chamos, Erik con su medalla y Juan Jacobo y Raquel con los chamos. Me sentí muy bendecida y agradecida. Vale mucho esta amistad y apoyo, y más ahora que no estamos donde crecimos.

¡LLEGAMOS!


Cortesía de Konrad (tomada del fb.)







Barranco de la salida


A Ro le fue buenísimo quedó en el primer 20 por ciento de todos los participantes, culminando en 5:05 a tan solo 4 meses de su operación de rodilla y a un mes de su carrera. A Erik, le encantó la experiencia está más fiebrúo que nunca, hizo 7:02 después de haberse perdido como 10 minutos en una de las últimas curvas. Pero llegó contento con ganas de competir el año que viene. Yo, estoy muy agradecida por todo el apoyo, a los de aquí y desde Venezuela y de todos lados. Corrí con el uniforme y patrocinio de COMPELWEAR, apoyada también por CICLOZONA y acordándome de gente como: mis papás, mi familia, Los Velociraptors, Fuco, Dopico, Guille, los FUA, etc. Y bueno por su puesto muy agradecida a Ro por todo su apoyo. No sé cuál será la próxima meta pero...




¡Feliz Vida y a Rodar!

L.A.






domingo, 17 de mayo de 2015

"Con Elizabeth y Los Velos por El Jarillo", versión gringa, buscando similitudes

Hoy rodamos largo, Ro y yo salimos con friíto pero con sol, a las 8:40am a encontrarnos con Phill. Phill es un pana de 65 años que ha sido instructor de ski por más de 40 años y práctica buceo. Es  normal este tipo de gente excepcional por estos lares. Hace poco lo operaron del tobillo, por lo que todavía usa una bota inmovilizadora, a la que le adaptó un clip, para poder rodar. La verdad es: que este señor no se inventa excusas a sí mismo, asombroso.

Arrancamos siguiéndole la rueda al pana Phill y rodamos un buen trecho (8Km) antes de encontrarnos con Greg. Greg, de 55 años, ha vivido en Alaska la mayor parte de su vida, su esposa Beth también rueda y tienen un hijo mayor que yo. Greg es el líder de rodadas organizadas que hace la tienda Bycicle Village todos los sábados, y ayer nos invitó a rodar con sus panas hoy. 

Arrancamos alineados para encontrarnos con John, el "climber" del grupo, un señor de 65 años, firifiri, del cual todavía no me sé la vida. Pero también práctica ciclismo de montaña. Me contó que se compró una buena bici 26" doble cuando salieron las 29" aprovechando que bajaron de precio. 

Y por último en un pueblo cervecero llamado Golden, en donde el olor a cebada y a veces a fermentación lo invade por todos sus alrededores, nos encontramos con Christina, no sé qué edad tiene pero es una morena sin una gota de grasa y puro músculo. 


Así todos los que éramos "empezamos" la rodada (para mi en condiciones normales ya llegar a Golden es una rodada completa). Solo pensé que Dios me agarre confesada y a darle plomo. 

Así fue cuando empezamos una subida larga y tendida. Ro se fue con John, THE CLIMBER, y yo me fui a la rueda de último del grupo, con la intención de no atrasar al grupo pero tampoco forzarme de más, puesto que no sabía lo que venía. 

Después de la gran subida vino subí-bajas y luego más subida, estos viejos no comen cuento, me tenían con la lengua afuera todo el camino. Iban entonando las señas de rueda de aquí: "GREEN UP" cuando cambia el semáforo a verde, "ON YOUR LEFT" cuando pasan, "CAR BACK", cuando viene un carro y muchos gestos con las manos y brazos que ya hemos aprendido a leer. Y así seguimos pedaleando hasta llegar a una reja, y los panas por un lado le pasaron, se acabó el asfalto, y para la grava saltaron, y así conquistamos el tope de Genesee, con una espectacular vista. 

Fue en Genesee donde Ro decide hacer pipí, pero aquí no vas al monte, hasta en mitad de la nada hay baños con letrina. Fue cuando Ro con el lente en el casco baja la cabeza, y sin mucha destreza, deja caer sus lentes preciados al fondo del la fosa, a nadar en excrementos por la enternidad. 












Fue cuando Ro volvió con cara de puchero y me cuenta lo sucedido, bien arrepentido. Seguimos el camino, y bajamos, bajamos y continuamos bajando, por otro lado distinto al que subimos. Y llegamos a una tienda de chucherías, en busca de café. Y resultó que este lugar al lado del café, te ponen una mesita con distintos tipos de panes, mantequilla de maní, varios tipos de mermelada y la tan maravillosa nutella, que los venezolanos apreciamos más que al oro mismo. Sírvase usted mismo, y un cartelito con instrucciones detalladas a un lado. A uno que viene de otros mundos estas cosas nos sorprenden. Así que lo disfrutamos, qué más. 


























Seguimos la rodada, al lado de una autopista pero por un “trail", y llegamos a otra montaña, ya las piernas me dolían pero traté de ni pensar solo darle pa'rriba. Los hombres se pararon a quitarse las chaquetas, siguió Cristina y yo también.  Ella se me fue bien adelante, cuando yo llevaba unas curvas me pasa Ro soplado y ya llegando arriba me llegan Greg y Phill. Arriba en la montaña había una  iglesia y una estatua blanca de La Virgen, que me recordó a El Jarillo. 

Yo suelo asociar todo lo que he vivido con lo que voy viviendo aquí. Por lo menos, en mi mente hoy rodamos con Elizabeth de hace unos años y con los Velociraptorsbikers del futuro. Jay (Phill) se pica con Pirata (John) porque el entrena mucho más y el otro esta siempre dejándole el pelero (kicking his ass). Rodrigo es el que planifica la ruta (Greg) y se la pasa preocupado de los kilómetros que llevábamos y el tiempo que faltaba. Y la Elizabeth gringa, contenta y dura, ¡ah! y también con un toque místico como la nuestra venezolana (aunque como los tuyos no hay, uno va buscando similitudes sin querer queriendo). 

Sigo el cuento, cuando llegamos a la cima de esa montaña, pues dieron media vuelta y pa'bajo. Yo hasta me quede parada pensando que fueron a buscar al último, y resulta que no, que subimos esa montaña para completar más kilómetros y subida (cuerda de locos, hubiera sabido esta vaina y me quedo abajo, fue lo que pensé). Bajando vimos una serpiente bien larga. Rómulo la vio y se detuvo unos metros abajo para avisarnos y yo que vengo de arriba, pienso que había pinchado o algo así, y me orillé para ver qué pasó. Y Ro me pega un grito, estaba yendo justo para donde estaba la serpiente. 



















Continuamos el camino, y por horas rodamos hasta llagar a Golden de nuevo, pasando antes por un parque de dinosaurios. En Golden se quedó Christina y armamos una alineación y fueron turnando el fuerte viento hasta llegar. Yo iba concentrada, dándole con la mente, ya el cuerpo no me daba. 

Fuimos dejando uno a uno, hasta llegar al lugar de salida, Phill, Ro y yo. Un día muy productivo y feliz, llegamos a las 3 pm con 105 km. encima y mucho desnivel. Nos hicieron sentir bienvenidos y parte del grupo. Y nosotros agradecidos por el chance. 

¡Feliz vida y a rodar! 

L.A.






miércoles, 15 de abril de 2015

Día del ciclista con Nueva Meta.

Como en la película Avatar, en los buenos días cuando estoy rodando, siento que la bici y yo nos conectamos para formar un solo elemento, y como si mis ondas de pensamiento, pudieran controlar hasta la más pequeña pieza, simplemente como una extensión de mis extremidades. Las mejores carreras que he tenido, he sentido esa sensación, sobretodo en esas que te llevan al límite donde conectarte llega a ser en parte por activar el modo sobreviviencia. Sin embargo, también creo que el "autosaboteo" crea el mismo efecto pero negativo, desde un pinchazo hasta quebrar un cuadro, la mente influye mucho. Así que al entrenar, no solo hay que entrenar el cuerpo, hay que alinear la mente con el objetivo, y limpiar de la pantalla mental cualquier pensamiento saboteador. 

Y eso me ha costado mucho en los últimos meses, alinearme con el objetivo. En realidad han habido tantos cambios en mi vida últimamente, desde clima, alimentación hasta llegar a pensar en un idioma que no es con el que crecí, que he estado muy dispersa en mi nuevo reto deportivo. 


Me parece apropiado este día para reanudar la escritura que tanto me hace falta. Quiero hacerlos parte de mi nueva meta, y así a su vez automotivarme en estas pocas semanas que me quedan antes de la competencia. Usar la escritura como herramienta de empuje, y de concentración. Y es que el próximo 11 de julio estaré corriendo Leadville 50. Una carrera en la cual la mayor dificultad que enfrentaré serán: la altitud y el desnivel. Un terreno técnico, un recorrido de 50 millas (80Km), de un punto A a un punto B, ida y vuelta, en el pueblo de Leadville. 

Leadville es un pueblo minero ubicado en Colorado, Estados Unidos. En donde se iniciaron las carreras con la intención de recolectar fondos para la gente del condado. 

Les estaré contando de los pasos y preparación en estas próximas "13 semanas y media" que quedan antes de la carrera. Algunos días con muchos detalles y otros no tanto. 


¡Feliz día del ciclista!, y a rodar




lunes, 9 de febrero de 2015

OLD MAN WINTER RALLY (100KM)

Hace como dos meses me inscribí en esta carrera-rally empujada por una tienda de bicicleta (C3 Bike Shop) que me motivó a hacerlo.  Me inscribí con la intención de mantenerme activa y motivada durante el primer invierno. Nuestro pana Konrad (polaco-gringo), se pegó también en la nota. Para ser honesta, había semanas del invierno, tan extremas, tan frías y con tanta nieve, que muchas veces pensé en arrugar, o pasarme para la ruta corta de 50 Km en vez del recorrido largo de 100 Km. Pero es típico de estas tierras, un clima volátil, bipolar, malcriado y caprichoso. Que hace lo que le da la gana y no respeta leyes, así que ayer se le antojó estar vestido de verano en invierno, como muchos otros días lo ha hecho.

Con ese clima soleado, y de calorcito, al día anteriorme me decidí correr el recorrido largo de los 100Km, en donde me había inscrito inicialmente. El día anterior nos acompañaron a buscar los materiales, Cata, Diego y Juan Jacobo, e hicimos una parte del recorrido desde el carro guiados por Juan Jacobo que se conoce bien todos esos recovecos.

Arrancó  la carrera a 18 ºC despejado y con un sol sabroso, pero como ya les dije el carácter del clima aquí hace lo que le apetece, y ayer estaba que se sacudía a todo el mundo con su fuerte viento. No un vientecito, un ventarrón arrecho, para mi lo más difícil de la carrera fue eso.

























Arrancamos Konrad y yo desde Lyons a las 10 am del 8 de febrero al primer reto deportivo del año 2015. A sabiendas de que la carrera era larga y tendida, no nos molestamos mucho por posicionarnos en la salida, además nuestra principal meta era terminarla. Konrad tiene una excelente condición física y habilidad, además de una increíble aptitud puesto que corrió con una bicicleta construida y armada por él mismo y en su casa, así como lo oyen. La única desventaja es que ésta pieza de alta calidad y desempeño, esta hecha para hacer lo que hace mejor Konrad, subir. Escalar montañas muy empinadas que rodean su casa. Por lo tanto sus velocidades son de platos pequeños, y no rinden muy bien en el plano. La carrera tenía mucho de escalada pero la mayoría era plano de carreta de asfalto y tierra. Yo en cambio corrí con una bicicleta de ruta con cauchos con tacos (tipo cyclocross) que me favoreció mucho.





En la primera recta, pensé que tenía que aprovechar el asfalto y el plano y por lo tanto conseguir un pelotoncito que me cubriera del viento, así me le fui pegando a grupitos, se me perdió Konrad y no supe si iba adelante o atrás. El viento estaba realmente fuerte. Mi primera sorpresa fue en la primera curva hacia la carretera de tierra donde di una curva cerrada y el viento se empeño de empujarme para el otro extremo sacándome del camino. Para volver a donde quería tuve que pedalear en sentido diagonal. Normalmente es las carreras de MTB técnicas tengo que encontrar un terreno apropiado para tomar agua y poder sacar una mano del volante, pues lo mismo me pasó, porque apenas soltaba una mano, la bici se me iba de lado.

Seguíamos en caminos que me recordaban a Los Llanos venezolanos. Carreteras de tierra, planas, con vaquitas (no tan flacas como las criollas), pero el viento seguía increíble. De repente me pasan dos tipos en “fat bikes” por al lado (podías correr con cualquier tipo de bici) y les comencé a chupar rueda. Eso fue un tremendo alivio, se sintió como montarse en un autobús. Me quedé ahí un buen rato aguantando la rueda, hasta que se pararon en un punto de control pero yo todavía tenía el termo y el “camelbak” llenos, así que seguí solita contra el viento. Pronto vino la montaña y apareció una tipa californiana bastante fuerte, llamada Mindi, la cual por cierto tiene a su mamá viviendo en Maracaibo (vaya usted a saber por qué) según me comentó en la carrera cuando le dije de donde era yo. Y nos fuimos juntas turnándonos del viento un buen rato durante la subida de asfalto. Al llegar al cruce donde comenzaba la tierra, barro, y nieve, se me fue en un “trekking" impresionante y no la vi más. Yo traté de hacer algunas partes montadas, pero era muy resbaloso, así casi toda esa parte la caminé, fueron como 4 km.

Al salir del barrial con nieve, te topabas con un Punto de Control (PC), con montones de geles, y gomitas entre otras cosas, los cuales agradecí enormemente porque me pararon los calambres que me habían comenzado de la montadera y bajadera de la bici en la parte de barro y nieve. Después del PC, vino una bajada larga, de tierra y luego de asfalto, donde no tenía a nadie ni adelante, ni atrás (y me preguntaba: ¿coño, me perdí?), hasta que vi a un ciclista a lo lejos adelante y más adelante señalización de la carrera. Vino otra bajada pero esta vez muy empinada con curvas cerradas y barro, había gente bajándola caminando, pero por la costumbre del MTB pude bajar esa broma echando el cuerpo para atrás, cuando se acabó es que me di cuenta de la bici en la que estaba. Luego vino la parte más dura, luego de pasar el pueblo de Boulder, comenzó una subidota de asfalto con viento en contra, nada fácil, pero con una bella vista, al menos.


De ahí en adelante, el pensar que había pasado lo peor, me hizo bajar la guardia un poco, y ahora es que faltaba camino, así que los ultimos 25 km que eran planos con repechitos, se me hicieron eternos. Las piernas no dolían, pero si la espalda, los brazos y sobretodo el fundillo. Los pies se me estaban sancochando con el protector para el frío que tenía, pero no quería pararme a quitarmelos, así que seguí así. En la última recta me pasó un tipo de Bélgica que no estaba en la carrera y me dió apoyo moral hasta la meta, entre sus palabras estaban; - "Are you in a race?, -Where are you from?, -You are almost there!", y ..."Oh! you are cooked" (queriéndome decir que estaba reventada, y es que no lo podía disimular mucho).

En la meta estaban Ro, Nahysa y Ocha, Carla y Erik. Fue muy emocionante verlos a todos cuando crucé la meta, no me esperaba encontrar a Carla y Erik que vinieron a apoyar. De verdad estaba “cooked” cuando llegué, pero muy contenta de haber terminado el primer reto del año. A Konrad también le fue muy bien, cuenta que pasó a un gentío en la parte de barro y nieve. Muchas gracias a Ro por ayudarme esta vez con toda la logística y mecánica de la bici. Y a los uniformes COMPELWEAR, de un venezolano emprededor que nos encontramos por aquí.


Al final hice 5 horas 4 min y 15vo lugar de 25 mujeres que corrieron. Los paisajes, el ambiente y la gente estuvieron alucinantemente finos, mejor lo describe este video que tomé del facebook de la página de la carrera.





FELIZ VIDA Y A RODAR

L.A.








miércoles, 3 de septiembre de 2014

DOMINGO DE COTA MIL











Este video es cortesía de Alejandro Pecchio (PEK), resume muy bien la rodada del domingo pasado. Pek se distingue por las buenas ediciones, y por ser especialmente detallista. Muchas gracias Pek, momento atrapado para la historia. En el video: Alejandro Pecchio,  Guillermo Oramas, Rómulo Cobos, Ferreira, Jorge Inciarte, Jose Angel Suarez y yo. 

Feliz vida y a rodar! 

L.A.

martes, 19 de agosto de 2014

RODANDO ENTRE ÁRBOLES DE ASPEN Y PINOS

Llegamos sin la certeza de que rodaríamos, sujetos a que la tarjeta CADIVI pasara para que la rodada comenzara. Fascinados del lugar, todavía dudando si sería una alucinación o era en el mundo real, llegamos a las montañas por sugerencias de varios amigos. Rentamos un par de rígidas que serían suficientes para la travesía del día. Al menos nos ahorramos la subida en “Góndola” como le llaman a un teleférico que te sube con tu bicicleta o con tus ski, según sea la temporada. Muchas rutas y un mapa, al final nos decidimos por “LION´SHEAD”, la cual resultó muy amena. Durante la ruta vimos varios caminantes pero la verdad es que no vimos a ningún otro ciclista subiendo, todos iban bajando. Habían varios cruces de downhilleros en donde había que sabiamente mirar bien arriba antes de atravesarlos, el clima estuvo fresco y soleado durante toda la subida. Recuerdo que al ver el mapa me había dado la impresión de que sería un poco más corto de lo que fue, como todo estaba expresado en millas, mentalmente no tenía mucha referencia.









Cortesía de Ro

Cortesía de Ro






Le dimos y si que me afectó la altura (arriba llegas a un poco mas de 3000 m.s.n), parábamos por fotos, Ro llevaba el mapa, encontramos gente caminando con perros y ciclistas bajando de todas las edades, también sorprendía para bien ver igual proporción de mujeres que de hombres descendiendo la cumbre en sus diferentes tipos de bicicletas. Al llegar arriba, se multiplicó nuestra sorpresa de cuando llegamos abajo. Era un parque, para nosotros Disney, me hubiera encantado poder montarme en el parque de cuerdas y en la pared de escalada, y en los caballitos, pero solo habían niños esta vez. Así que nos tomamos entre los dos la cerveza más cara pero más buena de nuestra vida, contemplando todo.









La bajada, comenzó con una ventolera que me batía la bici, bajamos por “BIG MAMBA” una ruta variada con muchos singletrack rodeados de pinos y árboles de aspen, con codos pronunciados, algunas raíces y muchas ardillas asustadizas. Así que llegamos abajo felices, yo como siempre pegaba gritos de emoción, y lo más bonito fue ver a todo el montón de gente abajo acostados en la grama con sus bicicletas a un lado, realmente un paraíso. Muy agradecida de esta oportunidad y gracias por su puesto a Ro, mi compañero, a Erik y Carla que nos recomendaron este paseo del pasado 9 de agosto del 2014.



Cortesía de Ro



martes, 1 de julio de 2014

CASUPITO, II Válida.

En este momento mi mayor compromiso es con mi proyecto de vida a corto y mediano plazo, es por esto que el ciclismo ha pasado a un segundo o tercer plano en mi atención, en la pantalla de mi mente. Sin embargo, de los errores se aprende mucho más que de los aciertos, y eso trataré de hacer. Intentaré sacarle la mayor cantidad de aprendizajes posibles a esta experiencia. Como por ejemplo: no se puede esperar que el cuerpo reaccione igual que siempre cuando no se esta entrenando como siempre. Otro ejemplo, es aprender a pasarse el "switch" y salir de la zona de confort durante las carreras. Cuando se sale a rodar paseando muy seguido, el cuerpo se acostumbra a estar demasiado cómodo, es mejor practicar constantemente y entrenar fuera de está zona para que en la carrera ya se logre sentir "como pez en el agua" fuera de la pecera (mi entrenador lo sabe bien, yo tengo que practicarlo más) y por último es no desanimarse durante el recorrido, intentarlo con la misma intensidad o más hasta el final.

En todo esto de competir, ayuda siempre mantener claro el por qué y el por quién se hace. Yo decidí hacerlo en un principio por diversión y luego como un reto personal, pero compito por mí y contra mi tratando de mejorar a la Ligiana anterior, donde las otras compañeras solo me sirven de referencia para evaluarme.  Esta vez no logré mejorar a la Ligiana anterior pero tengo la ventaja que ya me conozco bien el camino y que sé que puedo y cómo. Sin embargo, por los momentos seguirá estando en un segundo plano el ciclismo en mi vida. Y aquí viene otro aprendizaje, y es no asumir compromisos (con uno mismo o los demás) cuando sabes que no está en tus prioridades, ni es tu enfoque en el momento.

No obstante, estoy feliz de haber ido. Fue un día fino, estuve con los amigos, sentí el apoyo de mucha gente, apoyé y me alegré con el triunfo de los de los panas. Pude ver caras de alegrías y decepciones. Ayudé a algunos a volver a la tierra, y me ayudaron otros durante la carrera con gritos de ánimo e hidratación (entre ellos Luis el Pinchi de Annabelle y  los de Ciclismo USB), y aprecié mucho  el ambiente que había entre las de mi categoría. 

Salimos de Caracas Ro y yo,  con Pek, Duende y Claudia quien esta de vuelta a las carreras en Venezuela después de una larga temporada en Estados Unidos. Nos paramos por arepas, y nos encontramos al llegar a Casupito con Chaning, su esposa Angelica y su bebé guerrero, con Rodrigo y su esposa Noelbis, con Pirata  (quien me ayudó a que me funcionaran los cambios perfectos durante la carrera), también con Jay y su esposa Tati y con los chamos de estos. Al poco tiempo calentando uno comienza a encontrarse a toda la gente pana. Y pronto comienza la adrenalina y la fiesta.

Esta vez corrí en categoría Experto Femenino por primera vez, la cual se abrió este año, y con éxito está válida ya fuimos 8 corredoras, en parte gracias a Naoby que insistió para que no la cerraran para esta segunda válida. En realidad, es una gran diferencia salir rodeada de gente con experiencia y sobretodo con conciencia. La primera vuelta no me sentí bien, me dieron unas puntadas en la barriga que no me permitían mantenerme derecha, al final de la segunda vuelta es que empecé a sentirme mejor. Al final llegué de quinta de 8 competidoras en mi categoría. El circuito entretenido y exigente. Fue fino en los últimos metros cuando apareció Pirata y entramos juntos a la meta (el en su cuarta vuelta y yo en mi tercera, porque a los que los doblaban el primero no podían completar la cuarta vuelta).


En la carrera a Ro se le rompió el descarrilador y tuvo que retirarse en la segunda vuelta, cuenta que antes de eso se sintió bien, Dudu se sintió mal y tuvo también que retirarse. Chaning y Pek la hicieron y se sintieron bien. Tanto Pirata como Jay hicieron segundo lugar en sus respectivas categorías, son mis héroes. De Ciclozona, Chaparro hizo primer lugar en su categoría, otro durísimo más al que admiro mucho, pero Rivero y Jonathan se tuvieron que retirar por pinchazos. Mi equipo Luis Carmona no corrió pero nos asistió. En la mañana más temprano corrió Noelbis en Sport, apenas su segunda carrera y su segundo podium, muy orgullosa de mi amiga Noe. Un día soleado, con calor y humedad en la hacienda Casupito, Edo. Aragua, lleno de anécdotas compartidas y buenas experiencias.





Feliz vida y a rodar,

L.A.








En la llegada compartiendo experiencias (Foto del Chileno)

Jay, Segundo lugar y Pachano (Ciclozona) en el tercero pero ya se había ido.

Noelbis, Tercer lugar en Sport, su segunda carrera en la vida.

El Gran Chaparro

Pirata, La leyenda, en el segundo lugar